"Tú puedes tener un fin y tu carrera es el camino para alcanzarlo"

Martes, 4 Abril, 2017 - 13:47

Aunque aún no tiene claro cuál será su camino de desarrollo profesional, María Ignacia Madrid, recién egresada del Colegio San Sebastián de Los Andes, parece sentirse contenta y segura de la decisión vocacional que tomó. “En el colegio estuve en el electivo científico, pero finalmente ninguna de las carreras del área me convenció. Así es que dos semanas antes de dar la PSU decidí estudiar ingeniería, porque era la carrera que me daba el rango más amplio de posibilidades laborales”, comenta. 

Aunque le costó decidir la carrera, había algo que la joven sí tenía claro respecto de su futuro. Como ocurre con muchos de los representantes de su generación, María Ignacia sabía que quería aportar con su trabajo a la construcción de un mundo mejor. “Me gustaría liderar proyectos medioambientales o crear una fundación que permita encontrar un hogar a los animales que están en las calles. Ellos son seres que no se pueden comunicar para decir qué les pasa y no tienen leyes que los protejan, así que me gustaría mucho poder ayudarlos”. 

Desde niña María Ignacia estuvo acostumbrada a tener un rendimiento académico sobresaliente, pero aun así se sorprendió al conocer su puntaje ponderado de 745 puntos en la PSU, por lo que fue destacada como una de las mejores a nivel provincial e invitada a un desayuno organizado por el MINEDUC. “Una de las cosas más difíciles acá será acostumbrarnos a ser uno más del montón, porque la mayoría de nosotros éramos los primeros del curso, pero ahora tenemos 300 compañeros que saben mucho más. Antes yo estudiaba un poco y me iba bien, pero ahora me tengo que sentar adelante, concentrarme y estudiar mucho. Sé que, a pesar de eso, me voy a sacar rojos, entonces ese cambio va a ser difícil”.

En cuanto a la clave para el éxito, ella asegura que el talento académico no basta para lograr grandes metas. “Me preparé mucho, sobre todo haciendo ensayos completos, en los que no dejaba ninguna pregunta sin resolver. Eso fue lo que más me ayudó. En matemáticas subí mucho mi puntaje en los últimos meses”. Cuenta que fue su familia quien le transmitió la convicción de que era necesario esforzarse para alcanzar sus metas, pero también recuerda y valora la motivación que le entregaron sus profesores. “Le tengo mucho cariño a mi colegio. Los profesores siempre estuvieron ahí, diciéndome que yo tenía potencial y que podía lograr muchas cosas. Me incentivaban a que me sentara adelante y me esforzara más, y eso me hizo sentir muy apoyada. Me gusta tener un círculo de cariño y sentí que el colegio me entregó eso”. 

 

A pesar de que no ha sido un comienzo fácil está feliz de haber descubierto la ingeniería como un medio que le entregará las herramientas de gestión y liderazgo que necesita para cumplir sus sueños. “Al comienzo no estaba tan motivada porque las matemáticas no son algo que me guste tanto, pero después entendí que a veces la motivación no viene dada por algo que te encante, sino que puedes tener un fin y tu carrera es el camino para alcanzarlo”.